Codifica y decodifica URLs (percent-encoding) y cadenas Base64 con nuestra herramienta online gratuita. Útil para construir URLs con parámetros, depurar APIs, trabajar con tokens o manejar datos codificados.
Codifica/decodifica instantáneamente sin subir nada a servidores externos.
Cuando pones un sitio en producción, el código debe ejecutarse lo más rápido posible. La minificación elimina espacios, saltos de línea, comentarios y acorta variables para reducir el peso de los archivos JavaScript y CSS. Un CSS bien minificado puede pesar un 30–40% menos, y un JS con Terser puede bajar otro 20–30%, acelerando la carga sobre todo en redes móviles lentas. En desarrollo, en cambio, el código debe ser legible: ahí interviene el formateo, que recoloca sangrías, llaves, comillas y saltos según un estilo coherente (Prettier, ESLint). La combinación ideal es: código fuente formateado, código de producción minificado, con source maps opcionales para depurar. Junto a la minificación, otras técnicas fundamentales son la concatenación de archivos, el tree shaking (eliminar código no usado), el code splitting (cargar solo lo necesario en cada página) y la compresión Gzip o Brotli en el servidor. El resultado: webs que cargan en menos de 2 segundos con muchísimo menos ancho de banda consumido.
El JSON (JavaScript Object Notation) se ha consolidado como el formato de intercambio de datos estándar entre servicios web. Su ventaja: es legible por humanos, ligero y nativo en JavaScript. Cualquier API REST moderna devuelve JSON por defecto, y los archivos de configuración (package.json, tsconfig.json, manifest.json) lo usan. Un JSON bien formateado permite ver rápidamente estructuras anidadas; un JSON minificado viaja más rápido por la red. Saber validar un JSON (comprobar que no falte una coma o una comilla) es esencial cuando integras APIs: un error de sintaxis rompe toda la respuesta. Además del JSON, conviene conocer formatos como YAML (más legible para humanos, típico en CI/CD), XML (todavía usado en SOAP, RSS, sitemaps) y CSV (para intercambio tabular). Las APIs modernas también ofrecen alternativas a REST: GraphQL permite pedir solo los campos necesarios, gRPC optimiza el tráfico binario entre microservicios, y WebSockets mantiene conexiones bidireccionales para datos en tiempo real.
Sustituir caracteres no seguros en URLs (espacios, acentos, símbolos) por su representación %XX. Ejemplo: espacio → %20.
Para incrustar binarios en texto (imágenes en CSS, adjuntos en emails, datos en JSON).
Sí, tanto URL encoding como Base64 son operaciones 100% reversibles.
No. Todo se procesa en el navegador con librerías ejecutadas localmente.
Depende de la operación. Los minificadores suelen eliminarlos; los formateadores los mantienen.
Prácticamente no. Se pueden procesar archivos de varios megabytes sin problemas.
Soportamos la sintaxis moderna (ES2022+ para JS, CSS moderno con nesting, custom properties, etc.).